Translate

viernes, 26 de febrero de 2010

A MI MADRE


Te fuiste madre, te fuiste
Y más allá del dolor que siento
aún cubriéndose de grises mi alma
Están cercanos los recuerdos madre
de cuando yo te abrazaba
Sé que la vida te enamoraba y
aunque los tiempos finales te cansaban
Seguías dando ejemplo a todos
asida fuertemente a la fe y a la esperanza
Para ti madre querida se apagó la luz
ya no oyes nuestras palabras
El vientre que llevó tantos hijos
cayó seco, rendido,
dejando mi alma desgarrada
Al final ha caído derrumbado
el árbol centenario cuajado de ramas,
de el habíamos nacido y a el, estábamos atadas
Me siento perdida madre, y me brotan lágrimas
Quisimos mantenerte al abrazarte,
y aunque lo hicimos fuertemente
te llevó la muerte en su barca
Yo confío que al cruzar la orilla
Hayas encontrado al fin cuanto esperabas
Ese abrazo de Dios
Y la luz intensa que te guiara
Has vivido en esta cuaresma tu propio vía crucis
Ahora solo espero que hayas visto cumplido
cuanto por fe esperabas,
Que Dios al que has amado, del que siempre
te fiaras, te acune hoy y siempre
Y seas su hija amada…
Que desde allí nos observes y pongas una risa
donde hoy, solo hay lágrimas
Por la ausencia
Por el frío
Por la maleta de dolor que me pesa en la espalda
Haz que vuelva a brillar el sol
que de nuevo oiga música en el alma
Que este dolor que hoy me cubre
abra de nuevo puertas de esperanza
Con lágrimas o sin ellas siempre a ti estaré amarrada,
con lazos de amor y caricias tan fuertes y profundas
como los misterios que encierra
Vida y la muerte….
Dudas y esperanzas
Hoy no canto a la vida, cargo un saco de nostalgias


derechos rservados

viernes, 12 de febrero de 2010

TUS MANOS AMANTES





Sin vacaciones,
Sin huidas,
Tus manos
Acarician
Mi piel.
Ellas salvan
Los
Silencios,
Traspasan
Calidez,
Tus manos
Llenas de vida,
Tiemblan
En mis volantes
Y se anudan
Con ternura,
Como fiel
Amante.

Stella
Derechos reservados

sábado, 6 de febrero de 2010

CONVIENE


>
Conviene que descubras amor
que ya ha llegado el momento
de que sueltes todos tus sentidos,
Porque yo he adornado para ti mi cuerpo,
cubriéndolo con suaves y olorosos pétalos.
He vestido mi piel de primavera,
y las tiras que atan mis tobillos
son olorosas varas de nardos.
He asilado la alegría dentro de mí
para llenar tú vida de dulce cosquilleo.
Creo, amor, que debes tomarme ahora de la mano
ayudarme a caminar sobre tus pasos,
porque aún es tiempo de ocultar las sombras
y que los rayos de sol abran el día


Todos los derechos reservados