Desnúdate me dijiste, y…
te abrí mí alma
C. Parra
¿Porque escribo? quizás porque dentro de mi la palabra me desborda, de ella brotan sentimientos que puedo compartir .´ Cuando escribo abro las compuertas del alma derramando sentimientos y sensaciones... a veces vividas por mi, otras las conozco de lejos, son historias de amor o desamor, de ausencias obligadas y deseos reprimidos, que cuando brotan de ti nacen racimos de versos, en cascadas de sentimientos.
Esta noche ha sido un
tanto extraña, creo que no he dormido y me he despertado cuando las sombras
pesaban sobre mí, ¿o quizás ha sido un sueño?
Yo, pisaba feliz un
mundo sin guerras, sin hambre, con niños jugando y una rica naturaleza en todo
su esplendor
Pero…
Al abrir los ojos a la
realidad siento a mi alrededor un inmenso vacío, un enorme silencio, todo
duerme, hasta mi propia reacción se ha ralentizado llevándome al sobresalto.
De un salto me levanté descalza
y en camisón, anduve dando vueltas por casa imaginando tener el poder en mis
manos para adelantar, aunque fuese unos minutos la luz que abre la madrugada,
la oscuridad a veces perfila tenebrosas sombras que me producen cierta ansiedad,
y un cierto temor a lo que no se deja ver.
Desperté...
Desde niña me ha gustado
ver salir el sol, su escala de colores y
desde su luz comenzar el día dando gracias, me gusta oír el crujir de los
árboles, las olas del mar…el trino de los pájaros, el ruido de la ciudad al despertar.
Todo ello me muestra que estoy viva, que existo, que se me ha regalado un nuevo
día con todas sus horas para que yo entregue lo que soy
¿Y que soy?
Solo una
mujer forjada por la vida, a veces apenada, otras feliz por cuento recibo, un
alma sobrecargada de amor y paz, que ha reído y llorado, que ha amado y sufrido soledad, que intenta
fuertemente trasmitir amistad, y que enraíza sus sentimientos con la naturaleza
y los seres que ama
C. Parra