Pisamos un nuevo mes
coqueteando nuevos días
Veo como los pájaros picotean
nuestro manzano, y
siento dentro de mí
el cambio de color en sus frutos
allá lejos
oigo las notas y el quejío de una guitarra
Los días pasan veloces
como el nacer y morir de una lágrima
como un tesoro inmenso guardo
el calor de tu abrazo
los ecos que el viento trae
martillean mi alma
Quiero alejar la tristeza
porque toca con prisas la puerta
un tiempo de esperanza
No quiero que se encorve mi espalda
con el peso de la vida
regaré mis horas con alguna lágrima, y
con risas abrazaré el mañana
Como ayer, como siempre
compartiendo realidades
garabateando sueños
arañándole a la vida
Un tiempo de felicidad y templanza
C. Parra
