
Junco mecido al viento
eres de tierra y fuego
plegados en tus ojos los sueños
de mil batallas por lidiar
Eres mujer
arrojada y valiente
avivas las raíces
que engendra tu vientre
y buscas mares templados
soñando la felicidad
En ti
se condensa
un dulce aroma de rosas
sin espinas dolorosas
que desgajen tu camino
Siempre
Arrojada, luchadora
usando como arma la verdad
comprometida con el mundo
el trabajo y la igualdad
Derechos reservados
Poemario Desnuda de Soles

