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03/01/2011

NO SÉ DONDE DEJÉ LA CORDURA



No se donde dejé la cordura…
sospecho que la dejé colgada en los alambres oxidados
de aquella alambrada,
por la que subías a mi ventana cada madrugada
¿recuerdas?

Aún no me has dicho porqué quebraste un día
abatiendo la higuera que nos daba sombra
No supiste ver que ella silenciosamente derramaba
en lagrimas la sabia de su vida

No sé si cerré entonces mis puertas
o se han vuelto pesadas al permanecer abiertas de tanto esperarte
Mis ojos cansados observan llegar lenta, dolorida,
por el terroso camino,
la pequeña tortuga mora que me regalaste

Ajada y casi moribunda la rosa
que se atrevió a hablarte de mí una mañana
tirada al filo del camino permanece la bicicleta
¡si! Aquella bicicleta a la que me invitaste a subir

¿ Como podré contar nuestra historia?
mejor corto el hilo de mi cometa
y que caiga destrozada a las piedras
no hay historia que contar…



Stella
Todos los derechos reservados
Del poemario de Ausencias y Tierra

26/12/2010

NO SE QUE PENSARÁS TÚ


No se que pensaras tu
pero yo siento la necesidad
de vestir de blanco todas tus tristezas
Voy a cautivar para ti la mejor melodía
y abrazada a ti bailar en aras del viento
No se que pensaras tu
pero para mi han dejado de existir
las edades del tiempo
Yo caminaría a tu lado agarrada
a los racimos colgante de tus besos
No se que pensaras tu
Cuando mis manos se alargan
para abrazar tus sueños
Y los pájaros que han bajado a visitar los huecos de mi alma
quieren dejar en la tuya
un cesto con el fruto fresco de mis caricias
No se que pienso yo
ni que piensas tu
cuando me vacío de mi para llenarme solo de ti




Stella
Todos los derechos reservados
Del poemario Desnuda de timepo

18/12/2010

COMO CADA DÍA



Como cada día a una hora bien temprana
me levanto despacito y descalza
Vengo a tu ventana, hoy quité antes de venir
del jardín y las plantas, toda la brisa helada
Y ya mojada y vestida con el aroma de la mañana
Llego despacio a tu ventana, con un ramillete
de abrazos que son como rosas blancas
Si las hueles te harán cosquillas las entrañas
llegaré a hurtadillas, iré siempre descalza
para que no puedas oírme mientras te beso la cara
Luego ya puesta mis sandalias de agua
caminaré los abismos de la montaña
Recogeré de ellas los suspiros que guarda
para llevarlos hasta ti recogiendo mi falda
Y como el mejor de los manjares
serviré una mesa en el la que el plato
fuerte sea la esperanza


Stella
Todos los derechos reservados
Del poemario Sueños de Agua