Buscar este blog

15/01/2016

¿PARIS?


           

 

      No

      No estuve contigo en París,

      tus pisadas y las mías no humillaron sus calles,

      tu pecho no acunó al mío,

      ni oí tus latido,

      pero si tu voz bronca y suave , que pintaba imágenes

      de amor en las piedras .

      No sé definirte,

      en realidad no te conozco y nunca he llegado a descubrir

      la verdad que proclama tu poesía.

      Creo que ambos fracasamos,

      Yo, por creerme musa mística en tu vida,

      lluvia de amor y palabra al abrazarte,

      sin saber que emprendía un viaje equivocado,

      de tierra a cielo…….

      fuiste caricia y espada,

      Paraíso y desierto,

      Palabra y silencio,

      Agua y fruta prohibida,

     ¿Qué reclamo?

      Nada.

      La memoria del agua no existe,

      Y la frontera que separa tu alma y la mía

      son como los límites que impone el sol,

      fronteras entre los océanos y la tierra

      que separan por siempre nuestros cuerpos.

 

      C, Parra

   

 

 


23/12/2015

MI FORTALEZA

 





Siento dentro de mí la fortaleza de los árboles,
la pobreza del barro cuando se quiebra,
Derramando  ternura,  está mi corazón de madre,
el tiempo que adormece los recuerdos
no ha logrado borrar los míos.

Mis hijos son fuertes como palmera centenaria,
conservo el roce de sus manitas tiernas,
sus miradas de miel y laurel,
su risa permanentemente abierta,
nunca sus rostros serán de humo.

Fueron tiempos de primavera
de sol espléndido, y proyectos de futuro,
y aunque el viento se empeñe en arrastrarlos,
el fuego  de las vivencias los mantienen en pie,
guardando las nubes fiel memoria de sus raíces.             

Éstas han aceptado el reto de llover sus nombres
y cuando diluvien sollozos, acunaran recuerdos,                     
la alondra y el mirlo, volarán en círculos sobre mi cabeza
comiendo una vez más de mi mano,
y cuando mi árbol sea talado, llegará el silencio de los pájaros.


Todos los derechos reservados
del último poemario editado
EL FILO DEL VERSO









10/12/2015

LA PIEL


                                









   Se encrespa mi piel bajo las sábanas

   que mantiene vivo el torbellino de tus manos

   encubren la humedad de tus dedos,

   vigentes desde la ausencia

   Carne lujuriosa capaz de tocar música en la marea,

   que nos desborda, traspasando

   el culmen de las emociones

   y moldea quimeras a su capricho.

 

   C. Parra